Hacer castillos en el aire.
De suerte contentos, uno de cientos.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Los burros se buscan para rascarse.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El nuevo paga novicial.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Puro de Cobán, solo comen y se van
A gallo viejo gallina joven.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Puerco no se rasca en javilla.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Panza llena, quita pena.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cada oveja con su pareja.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
De lo bendito, poquito.
No sufras por calenturas ajenas.
La tierra será como sean los hombres.
Guagua que llora mama.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Remienda paño y pasarás año.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Obras vea yo; palabras, no.
Años de higos, años de amigos.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Hija la primera, del padre entera.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.