Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Estoy hasta las manos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
No hay enemigo pequeño.
Juntos en las duras y en las maduras.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Quiero ver si como ronca duerme.
Para San Antón, gallinita pon.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Cuantos más seamos, más reiremos.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Blanco y en botella, leche.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Solo como Adán en el día de la madre
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Noviembre caliente, mayo helado.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Aún no asamos y ya pringamos.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Sin padrino no hay bautizo.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Loro viejo no aprende a hablar.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
De joven maromero y de viejo payaso.