Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Quien come aprisa, come mal.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Porfía mata venado, que no venablo.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
El tiempo no perdona a nadie.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Quien anda mal, acaba mal.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Olvidar una deuda no la paga.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Cuando borrachos hay, madre falta.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Del que jura, teme la impostura.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Lo que no cuesta no vale.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Buenas cartas a veces pierden.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Aseada aunque sea jorobada.
Pobreza, víspera de vileza.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.