Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Las apariencias engañan.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Fraile convidado echa el paso largo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Burro que piensa bota la carga.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
El que es mandado no es culpado.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Una espina en el ojo.
Nunca llovió que no se despejara.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Reyes y mujeres no agradecen.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Lengua malvada corta más que espada.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Darle a uno mala espina.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Ninguno se embriaga del vino de casa.