Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Nadie se hace rico dando.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Mal ayuna el que mal come.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
La verguenza es último que se piedre.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
No quieras nunca buenos comienzos.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Haz bien y no acates a quien.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
A mucho hablar, mucho errar.
La mentira nunca muere de vieja.
Mal se cuece olla que no se remece.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El que está en pié, mire no caiga.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Confesión obligada, no vale nada.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.