En hacer bien nunca se pierde.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Hacer el agosto.
Cava, cava y encontrarás agua.
Nada tiene al que nada le basta.
Buena burra hemos comprado.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Comer sin vino, comer canino.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Abril llovedero, llena el granero.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Rectificar es de sabios.
Hazte la fama y échate a la cama.
Echando a perder se aprende.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Nunca para el bien es tarde.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Que mejor almohada que no saber de mañana.
La muerte es imprevisible.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
No ser escaparate de nadie.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La caridad empieza por casa.
Lo que va viene.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Más vale creerlo que irlo a ver.
pajero como tenedor de oveja.