El buen hijo a su casa vuelve.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Hijo de gato caza ratón.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa