A heredad vieja, heredero nuevo.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
El que nada no se ahoga.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Cuando me despierte me llamas.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
La vida es grata, a quien bien la acata.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
A año tuerto, labrar un huerto.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Buen moro, o mierda u oro.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
De los celos, se engendran los cuernos.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
No solo de pan vive el hombre.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Hay que predicar con el ejemplo.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
El sueño es hermano de la muerte.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Más vale sudar que estornudar.