El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Campo bien regado, campo preñado.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
No te alabes antes de que acabes.
Los justos pagan por pecadores.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
A fullero, fullero y medio.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
A lo que se quiere bien, se castiga.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Hombre hablador, nunca hacedor.
No hay peligro para el preparado.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Otro gallo le cantara.
Perro viejo no caga en el trillo.
A chico santo, gran vigilia.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Ve delante cuando huyeres.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Lo robado no luce.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
El que no arriesga no gana.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.