El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Piedra que rueda no hace montón.