Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Bajo ese puente, no pasa corriente.
Sin trabajo no hay recompensa.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Saber cuántas son cinco.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Ojo por ojo, diente por diente.
Siempre es pobre el codicioso.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
La lengua larga es señal de mano corta.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
A días claros, oscuros nublados.
El mono vestido de seda mono se queda
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Vecina de portal, gallina de corral.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Para bruto no se estudia, se nace.
Lo malo nunca es barato.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.