La carne triste, no la quiere ni Cristo
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Si te queda el saco.
A capar se aprende cortando cojones.
Harto da quien da lo que tiene.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Quien hace, aplace.
Al pan se arrima el perro.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Ni raja, ni presta el hacha.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Demasiada amistad genera enfados
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Son cáscaras del mismo palo.
Culo sentado, hace mal mandando.
Grano a grano la gallina llena el buche.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Del mal, el menos.
La fe mueve montañas.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
De padres gatos, hijos michinos.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
A la hija, tápala la rendija.
Canas y armas vencen las batallas.
Cada raposa mira por su cola.
Atender y entender para aprender.
Dios da, nunca vende.
Hablar con lengua de plata.