A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Agosto, frío el rostro.
El buen cirujano. opera temprano.
Dios castiga sin dar voces.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Pan con sudor, sabe mejor.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Hacerse la boca agua.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Quien tenga tiempo que no espere
Muchos pocos hacen un mucho.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Primero son los presentes que los ausentes.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Para ganar, forzoso es trabajar.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Le busca las cinco patas al gato.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El hombre nació para morir, es mortal.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El que tiene narices, no manda a oler.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Llamame tonto y dame pan.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Caridad y amor no quieren tambor.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
El sol de Marzo, da con el mazo.
La soga se rompe por lo más fino.
Pan duro, pero seguro.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Marido celoso, viejo mañoso.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Al hombre y al caballo, no apurallo.