Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.