Cría cuervos y te sacarán los ojos.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Cría cuervos y tendrás más.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Cuervos vienen, carne huelen.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Le sacan punta a una bola de billar.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.