Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
A dos palabras tres porradas.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Dame rojura y te daré hermosura.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El que manda, manda.
pajero como tenedor de oveja.
Mano lavada, salud bien guardada.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Reyes y mujeres no agradecen.
De buena harina, buena masa.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Una familia unida come del mismo plato.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
La mala paga , aunque sea en paja.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Fuiste doncella y viniste parida.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El amor es de hermano y no de señor.
La mejor fraternidad es la desgracia.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.