Puerta de villa, puerta de vida.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Roer siempre el mismo hueso
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Casado, pero no capado.
A falta de pan, buenas son tortas.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Querer matar dos moscas de un golpe
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Quien te adula, te traiciona.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Adorar al santo por la peana.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Gran mal padece quien amores atiende.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
La caridad empieza por casa.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Bailando con la más fea
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Dar una fría y otra caliente.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Agua tardera, agua maicera.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
A hijo malo, pan y palo.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.