Hermanos hay tanto por hacer!
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Al gorrino y al melón, calor.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Fruto vedado el más deseado.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Baila más que un trompo.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Agrandado como alpargata de pichi.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Un clavo saca a otro clavo.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Ese es carne de presidio.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Maestro, El se puede comer la regla.