Maestro, El se puede comer la regla.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Boca abierta, dientes de oro.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Tienes más cara que un saco perras.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A perro viejo no cuz cuz.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Por los cuernos se agarra el toro.
Al más chico muerde el perro.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Qué pacaya te echaste encima!
Barba bien bañada, medio rapada.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
A cada paje, su ropaje.
Más doblado que carpa de camión.
De buen chaparrón, buen remojón.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Ni tanto ni tan calvo.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Yegua cansada, prado halla.
Cuanto más primo, más me arrimo.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Chancho limpio nunca engorda.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Romero ahíto saca zatico.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
El que desalaba la yegua, ése la merca.