Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Por unos pierden otros.