Ave por ave, el carnero si volare.
Más ordinario que yogurt de yuca.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
La labranza no tiene acabanza.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Cada altar tiene su cruz.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
En arca abierta, el justo peca.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Con la muerte todo se acaba.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Barba roja, mucho viento porta.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Maestre por maestre, seálo éste.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
La mano perezosa, pobre es.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Nadie se muere dos veces.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
¡Chínchate un ojo!
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Cada palo que aguante su vela.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
El mejor espejo es un ojo amigo.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.