Una gran ciudad es un gran desierto.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia