Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Todas las cosas pasan como el viento.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Olvidar una deuda no la paga.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Una buena capa todo lo tapa.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
El que bien te quiere no te engaña.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Tres españoles, cuatro opiniones.
La mejor lotería, es una buena economía.
Bailar la trabajosa.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Nunca falta un culo para un bacín.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Cada uno es maestro en su oficio.
El placer es víspera del pesar.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Mucho ojo, que la vista erro.
El que mucho abarca, poco acaba.