Ganar, poco vale sin guardar.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Amor comprado, dale por vendido.
La carta, corta, clara y bien notada.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
El salario es de acuerdo con el trabajo.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El que es sabio nunca enceguece.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Gente de montaña, gente de maña.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Casa de muchos, casa de sucios.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
La intención hace la acción
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Donde ajos ha, vino habrá.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Contra gustos, no hay disgustos.
Quien aprisa asa, quemado come.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cada uno dice quién es.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.