Haz bien y no acates a quien.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Inclinar la balanza.
Indio comido indio ido.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
La causa no justifica el motivo.
La condición hace al ladrón.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
La ignorancia es peor que la corrupción.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
La ley pareja no es dura.
La necesidad carece de ley.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
La razón es de quien la tiene.
La razón no quiere fuerza.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Ley puesta, trampa hecha.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Lo comido por lo servido.
Lo escrito, escrito esta.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Los últimos serán los primeros.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Mal acaba quien mal anda.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Nadie toma lo que no le dan.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
Nobleza obliga.
No dar ni recibir, sin escribir.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
No es por el huevo, sino por el fuero.
No hagas mal y no habrás miedo.