No hagas trampa en que caigas.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
No hay provecho propio sin daño para otro.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
No se puede medir con la misma vara.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
O Corte o cortijo.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Por unos pierden otros.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Que la haga el que la deshizo.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Quien desparte lleva la peor parte.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Quien mal cae, mal yace.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Se está ahorcando con su propia soga.
Según serás, así merecerás.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Sin padrino no hay bautizo.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
También al verdugo ahorcan.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Todo va a parar al dedo malo.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Toma y daca.
Tras cada pregón, azote.
Trato es trato.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Una obra mala, con una buena se paga.