Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
La costumbre vence a la ley.