La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A gran culpa, suave comprensión.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Hijos y hogar, son la única verdad.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Ante Dios, todos somos iguales.
El que quiera honra, que la gane.
A quien vela, todo se le revela.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
La jodienda no tiene enmienda.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
En el pecado se lleva la penitencia.
Buena fama, hurto encubre.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Donde hay leyes, hay trampas.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Joya es la fama para bien guardarla.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
La alegría es el mundo de la libertad
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.