Da y ten, y harás bien.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
De esta capa nadie se escapa.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Donde hay pelito, no hay delito
Donde las dejan, las cobran.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Dos testigos matan a un hombre.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El pleito claro no necesita abogado.
El primero que llega se le sirve primero.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El que es culpable puede reincidir.
El que es mandado no es culpado.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que la deba, que la pague.
El que la ley establece, guardarla debe.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
El que más hace, es el que menos merece.
El que quiera honra, que la gane.
Els lladres grans enforquen als petits.
El sol brilla para todos.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Ese es carne de presidio.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Estás probando tu propia medicina.
Firma papel y te encadenarás a él.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.