Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
En el medio está la virtud.
Dios acude siempre.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Ver y no tocar, se llama respetar.
El que debe y paga, descansa.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Calumnia, que algo queda.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El que guarda, halla.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Cada quien, con su cada cual.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Al que obra bien, bien le va.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
A secreto agravio, secreta venganza.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Cada casa es un caso.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El que manda, manda.
A cautela, cautela y media.
O Corte o cortijo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.