A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Quien busca, halla.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Lo prometido es deuda.
Agrada, quien manda.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Quien pregunta, no yerra.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Bolsa llena, quita las penas.
Hay que dar para recibir.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La oración de los rectos en su gozo.
Dios no espera año para castigar.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
A buen señor, buena demanda.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Cada uno tiene su alguacil.