El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Decir bien y obrar mejor.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Las penas con pan son buenas.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien la haga que la pague.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Que la haga el que la deshizo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El que guarda siempre encuentra.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Paja triga hace medida.
Favor publicado, favor deshonrado.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Tranquilidad viene de tranca.