A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
A gran salto, gran quebranto.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
La mierda cuando la puyan hiede.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
El hombre apercibido medio combatido.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
La admiración alaba, el amor es mudo
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
Mal es acabarse el bien.
Burla pesada, en veras acaba.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
A palabra necias, oídos sordos.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Nadie toma lo que no le dan.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
La oración de los rectos en su gozo.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Escatimar y dar a putas.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A barba moza, vergüenza poca.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Año hortelano, más paja que grano.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El que es pendejo ni de dios goza.
Siempre es pobre el codicioso.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Favorecer, es por norma perder.
El que mal anda, mal acaba.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Decir, me pesó; callar, no.
Dios no espera año para castigar.
De luengas vías, luengas mentiras.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Los justos pagan por pecadores.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.