Perro pendejo, no va a la gloria.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
La palabra emitida no puede recogerse.
Bien o mal, casado nos han.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
Santo que no es visto no es adorado.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
El que mal vive, poco vive.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Año de hierba, año de mierda.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Agua mansa, traidora y falsa.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Amistad de yerno, sol en invierno.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Quien no tiene quiere más.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
La buena obra, ella misma se loa.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
La rata avisada, no muerde carnada.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Plata en mano, culo en tierra.