Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio significa que cuando algo o alguien está sujeto a un control o compromiso (representado por la 'jáquima', que es la cabezada para guiar una bestia), se entiende que es parte inseparable de un todo y, por tanto, se incluye en cualquier transacción o acuerdo relacionado. En esencia, advierte que los accesorios, dependencias o elementos subordinados se venden o transfieren junto con lo principal, sin necesidad de mención explícita.
💡 Aplicación Práctica
- En negocios, al vender una propiedad, los accesorios fijos (como electrodomésticos empotrados o muebles integrados) se entienden incluidos sin especificar cada uno.
- En relaciones laborales, si una empresa es adquirida, los empleados y sus contratos suelen transferirse automáticamente como parte del paquete, a menos que se establezca lo contrario.
- En la vida cotidiana, al prestar o regalar un objeto complejo (como un ordenador), se asume que sus componentes esenciales (cargador, cables) se incluyen sin decirlo explícitamente.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, relacionado con el mundo rural y la venta de animales de carga (como caballos o mulas), donde la jáquima era un accesorio básico para su control. Refleja una costumbre jurídica y social antigua: lo accesorio sigue la suerte de lo principal.
🔄 Variaciones
""Donde va la olla, va la trébede" (lo accesorio acompaña a lo principal)."
""Al vender el caballo, se incluye la silla"."