Al buen, regalo; al malo, palo.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Una espina en el ojo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Molino cerrado, contento el asno.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
La contemplación del vicio es vicio.
El harto no se acuerda del ayuno.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
La cara bonita y la intención maldita.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
La impureza, pesa.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Mal duerme quien penas tiene.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Lo imposible, en vano se pide.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Real ahorrado, real ganado.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Socorro tardío, socorro baldío.