Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Donde hay confianza, da asco.
A quien le dan pan que no coma.
La manzana podrida pierde a su compañía.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
De mozo rezongador nunca buena labor.
La necesidad tiene cara de hereje.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
A los tuyos, con razón o sin ella.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Criados, enemigos pagados.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Honor a quien honor merece.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Haz el bien y olvídalo.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Le dieron gato por liebre.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Emprestaste, perdiste al amigo.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
A más años, más desengaños.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
El que mal se maneja, despacio padece.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Tanto pedo para cagar aguado.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El hombre honrado a las diez acostado.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.