El que de amigos carece es porque no los merece.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El que se queja, sus males aleja.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
No jales que descobijas.
La mala fe, no pare hembra.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Callar como puta tuerta.
Al ingrato con la punta del zapato.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Buen lector, mal escribano.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La gente mala se muere de vejez.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
El que calla, otorga.
Sobre advertencia no hay engaño.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
A chico caudal, mala ganancia.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Nadie da sino lo que tiene.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.