El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Adonde no te llaman, no vayas.
Quien hace preguntas no es tonto.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Emborrachar la perdíz
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
El mal de tonto, no tiene cura.
El vino y la verdad, sin aguar.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Quien no miente no viene de buena gente.
Del que jura, teme la impostura.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
El miedo no anda en burro.
El cornudo es el último que lo sabe.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.