Cómplice y asesino van por igual camino.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
La lengua queda y los ojos listos.
Febrero, cebadero.
Plata en mano, culo en tierra.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Buena es la costumbre en el bien.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
¿Fiado?. Mal recado.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
El sastre de fama, conoce la trama.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Fue sin querer...queriendo.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Del que jura, teme la impostura.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
A otra cosa mariposa.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Remo corto, barca pequeña.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Pensando en pajarito preña'o
Untado un dedo, untada toda la mano.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.