Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Suegra, ni de caramelo.
Año de pitones, año de cabrones.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Pocas palabras son mejor.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Un buen día nunca se olvida.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
El que nace capacho, muere serón.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Guerra avisada no mata soldado.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Esto está color de hormiga.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Donde hay juncos, agua hay junto.
La tercera es la vencida"
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Padecer cochura por hermosura.
Chivo que se devuelve se esnuca.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Mujer pecosa, mujer candela.
Hay que andar más tieso que un ajo.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Refranes viejos son verdaderos.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
A lo que puedas solo no esperes a otro.