Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
El amor refresca como el rocío
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Entender lo bello significa poseerlo