Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Vamos a ver dijo el ciego.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.