La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Bailarines en cojos paran.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Viejo con moza, mal retoza.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
A fullero, fullero y medio.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
A perro macho lo capan una sola vez
Buenos y tontos se confunden al pronto.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
El hombre es para el hombre un espejo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
A buen santo te encomiendas.
Pa'trás como las del marrano.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Casado por amores, casado con dolores.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Hay amores que matan.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Amor y vino, sin desatino.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Casa hecha, sepultura abierta.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Juego y bebida, casa perdida.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A gran pecado, gran misericordia.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Hombre cortés, de todos estimado es.