Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Lo barato, sale caro.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Es pan comido.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Hay que dar tiempo al tiempo.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Quien ríe y canta su mal espanta
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El que calla, otorga.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Son más los días que las alegrías.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Puta me veas y tú que lo seas.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Borrón y cuenta nueva.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
A gato viejo, rata tierna.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Si te queda el saco.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.