Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio critica la naturaleza compulsiva de los vicios, señalando que quienes caen en ellos siempre encontrarán excusas o recursos para continuar. El tahúr (jugador) siempre hallará un juego en el que apostar, y el putañero (persona que frecuenta prostitutas) siempre tendrá dinero para gastar en sus placeres, aun cuando descuide otras responsabilidades. Subraya cómo los vicios distorsionan las prioridades y consumen los recursos de una persona.
💡 Aplicación Práctica
- En finanzas personales, cuando alguien con problemas de juego o adicciones justifica gastos innecesarios mientras descuida deudas o necesidades básicas.
- En relaciones interpersonales, para describir a quien prioriza constantemente sus placeres (como salidas nocturnas o apuestas) sobre compromisos familiares o laborales.
- Como reflexión en terapias de rehabilitación, para ilustrar cómo las adicciones crean una falsa sensación de 'siempre hay para lo malo'.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen popular hispanoamericano, probablemente surgido en comunidades donde el juego y la prostitución eran vicios comunes y socialmente observados. Refleja una moral tradicional que advierte sobre los excesos y la pérdida del autocontrol.
🔄 Variaciones
"Donde hay vicio, no falta dinero."
"Para el vicio siempre hay, para la virtud no."