No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Quien tuvo, retuvo.
Si te queda el saco.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Lleva más cisco que carbón.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Cada necio quiere dar su consejo.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Las cañas se vuelven lanzas.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
El inferior paga las culpas del superior.
Antes es la obligación que la devoción.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
El que pide lo justo, recibe migajas.
En bote pequeño la buena mermelada.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Si te he visto no me acuerdo.