El vino es la teta del viejo.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Me cayó como patada en la guata.
Untado un dedo, untada toda la mano.
A la par es negar y tarde dar.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El amor reina sin ley
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Llamame tonto y dame pan.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Torres más altas cayeron.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Los encargos con dinero no se olvidan.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Si una puerta se cierra, otra se abre.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Donde bien me va, allí mi patria está.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Nada necesita quien tiene bastante.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Consejo tardío, consejo baldío.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Enójate pero no pegues.
Cada día trae su propio afán.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Más vale buen viento que fuerza de remos.