Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Ítem de lista viñeteada
Quien más bebe, más sed tiene.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Gana poco, pero gana siempre.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Esta lloviendo sobremojado
Por lo demás, paciencia y barajar.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
O Corte o cortijo.
Aquí, lo único que importa es el cash.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
De padres cantores, hijos jilgueros.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
A la hija, tápala la rendija.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Zapato os daré que tengáis que romper.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Salmón de enero, para mí el primero.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Comer y sorber, no puede ser.
El dolor embellece al cangrejo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Favorece al afligido, y serás favorecido.