El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.