Ama y guarda.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Contra el flato, bicarbonato.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Quien casa una hija, gana un hijo.
El mejor médico es el carnicero.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
El flojo trabaja doble.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Ni miento ni me arrepiento.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
A casa de tu tía, más no cada día.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Los frailes en jubón, hombres son.
De lo perdido, lo que aparezca.
Parejo como las calles de León.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
No fío, porque pierdo lo mío.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Desde chica, la ortiga pica.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
A cántaro roto, otro al puesto.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Lo imposible, en vano se pide.
Quien hace, aplace.