¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Contra el flato, bicarbonato.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El mejor médico es el carnicero.
El flojo trabaja doble.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Quien casa una hija, gana un hijo.
A casa de tu tía, más no cada día.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Ni miento ni me arrepiento.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Los frailes en jubón, hombres son.
De lo perdido, lo que aparezca.
Parejo como las calles de León.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
No fío, porque pierdo lo mío.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Desde chica, la ortiga pica.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
A cántaro roto, otro al puesto.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Quien hace, aplace.
Lo imposible, en vano se pide.